El presidente de la Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI), José María Alfaro, interpreta el repunte de compraventas publicado por el INE como una muestra de resiliencia del mercado, incluso en un contexto de precios elevados y oferta limitada.
No obstante, Alfaro señala que el mercado de las compraventas se mantiene en “momento positivo, pero frágil”, ya que el impulso de la demanda contrasta con la carestía de vivienda. Por ello, advierte de que este buen dato no debe ocultar los desequilibrios de fondo, ya que la falta de oferta y los precios en máximos ponen en riesgo la sostenibilidad del mercado. “Las compraventas suben, pero la oferta continúa siendo insuficiente, especialmente en los grandes núcleos urbanos, presionando los precios de mercado”.
Causas del aumento de las compraventas
Sobre las causas del aumento, según los datos de INE, explica que la compraventa de viviendas mantiene la estabilidad gracias al impulso de la obra nueva y a la escasez de opciones para alquilar que llevan a comprar a una parte de los inquilinos.
Asimismo, señala que el moderado descenso en comunidades autónomas como Madrid Valencia o Baleares apuntan a un mercado de precios en máximos y donde la demanda se vuelve escéptica y poco solvente. Por otra parte, indica que los aumentos como el de Castilla-La Mancha reflejan la progresiva migración de la demanda compradora hacia zonas periféricas menos tensionadas con precios todavía asumibles.
Al respecto, Alfaro remarca que las agencias inmobiliarias observan cambios en los perfiles del comprador, como el aumento de las personas que cambian el alquiler por la compra por la dificultad de poder pagar las rentas, conformándose con viviendas que no se adaptan a sus necesidades. De hecho, según datos de FAI, ha pasado del 17,5% en 2002 al 25,8% en 2025.
De la misma forma, recuerda que los datos observados por FAI también indican que un 76,52% de los potenciales compradores no pueden adquirir la casa en las zonas en las que necesitan residir debido al encarecimiento y la falta de vivienda en el mercado.
Por otra parte, señala el aumento en Cataluña también está influido por la migración de oferta desde el alquiler a la venta y por la retirada de la inversión, que hace caja vendiendo viviendas que antes gestionaban en alquiler.
Además, recuerda que septiembre es el mes menos previsible, ya que recoge frutos de la tendencia de los dos meses de verano.
Para los próximos meses, el presidente de FAI prevé una tendencia similar. Un ligero aumento de las ventas de obra nueva, todavía insuficiente y solo impulsada por el sector privado, aumentos de ventas en las zonas menos tensionadas, conversión de alquileres a ventas y ligera reducción general del ritmo del mercado, debido al aumento de los tipos de interés hipotecarios.
Asimismo, FAI señala que los desequilibrios en el actual mercado pueden comprometer la tendencia alcista, en cuanto la solvencia de la demanda toque techo, lo que está ya muy cerca de producirse. En este contexto, su presidente remarca que “si queremos que este dinamismo sea sostenible, necesitamos más vivienda disponible que frene la escalada alcista de los precios, así como políticas coordinadas entre los tres niveles de la administración: nacional, autonómico y local”.
Por ello, insiste en que el repunte de operaciones es una buena noticia, pero sin políticas dirigidas a aumentar el stock de vivienda, alejadas del intervencionismo, seguiremos teniendo un mercado tensionado”.